Debido a la crisis que ha arrastrado el país durante tantos años, una cantidad realmente considerable de paisanos ha tenido está difícil decisión en sus manos. Te preguntarás cuál es la línea que divide a los que se quieren ir de los que no, y es que la sociedad venezolana está agrupada en polos totalmente opuestos… mientras unos están cursando la carrera de sus sueños, trabajando en lo que les gusta con un buen sueldo y montando tremendos negocios, otros no tienen ni siquiera para salir de las casas de sus padres, y contemplan la idea de un futuro exitoso como el sueño más lejano. Esto hace que los jóvenes, e incluso los más adultos empiecen a considerar la tediosa idea de huir de su tierra natal para buscar mejores oportunidades, con la esperanza de conseguir una vida digna y sin las carencias que creen tener dentro del país.

Este escenario es más común de lo que piensas, y probablemente conozcas a más de uno en esta situación. Incluso, quizás tú seas de esas personas que se encuentran en aquel rincón inhóspito y profundamente temido llamado “entre la espada y la pared”. Lo peor de esta situación es que hay una larga lista de aspectos que debes considerar antes de decantarte por una opción, y los factores dan un paseo a través del contexto social, cultural, económico, pasando por lo temporal y culminando con la famosa estabilidad, todos encaminados hacia un mismo fin.

Si eres una persona joven, que trabaja y costea sus necesidades básicas con su propio sueldo, probablemente sepas lo que es estar corto de tiempo, dinero y ganas, y claramente eso te debe llevar a un estado masivo de frustración, pero la intención de este artículo es esclarecer las dudas y temores a los que te estás enfrentando en este momento. No te desesperes, pues es probable que no estés analizando el panorama completamente. Recuerda que aquí tienes comodidades con las que quizás no contarás en otro país, como la cercanía con tus vecinos, tus amigos más cercanos, familiares dispuestos a ayudarte con cualquier cosa o precios realmente bajos en cuanto a los servicios básicos concierne, sin mencionar que en Venezuela los alquileres son mucho más económicos, y si en algún punto se te hace imposible pagarlo, la casa de tus padres nunca estará tan lejos.

Ahora, es importante tener en cuenta el enfoque que quieres darle a esta travesía, pues tus energías son las que definen el camino que tomará tu destino. Si no lo entiendes, déjame explicarte: Somos lo que pensamos, y la perspectiva con la que ves las cosas tiene mucho que ver con la manera en la que te desenvuelves dentro de tu entorno. Por ejemplo, si tu intención al viajar es huir de una crisis económica y solo estás pensando en la forma más fácil de hacer dinero, es muy probable que obtengas un resultado totalmente diferente al que esperabas, porque de eso se trata la vida. Pero, si por el contrario, te vas con ganas de comenzar de nuevo, explorar un nuevo horizonte y vivir la experiencia del inmigrante, seguramente tus planes marcharán viento en popa, consiguiendo lo que quieres y disfrutando del camino mientras tanto. Las energías son como imanes, la negatividad atrae todo eso de lo que intentas escapar, y el positivismo te abre las puertas hacia lo desconocido.

Otra cosa que deberías preguntarte antes de salir de la tierra que te vio crecer es ¿Que tienes tú para ofrecer en otro país? Con esto me refiero a los conocimientos que adquiriste antes de emigrar, y cómo planeas implementarlos una vez fuera. Si de casualidad tienes una carrera universitaria, puede que tengas la vida un poco más resuelta, y si no la tienes, puede que tengas que retrasar tu viaje un poco mientras inviertes en hacer crecer tus habilidades. Un título universitario te confiere credibilidad como profesional, y aunque no lo creas y muchas personas piensen lo contrario, si influye a la hora de abrirse camino ante aquellas posibilidades laborales que muchos consideran exclusivas, con beneficios a largo plazo o con la oportunidad de optar por un mejor cargo. Afortunadamente, si todavía no has iniciado ningún tipo de estudio superior, déjame decirte que en Venezuela existe un enorme abanico de opciones en cuanto a las universidades que ofrecen diferentes métodos de estudio, y en su mayoría estas suelen adaptarse a las necesidades de todos los sectores, variando en dependencia de la carrera a la que se esté aspirando.

Te cuento todo esto por si estás pensando en irte inmediatamente, porque debes saber que la recomendación número uno antes de empezar a empacar es estar preparado para el mundo al que te vas a enfrentar. Si posees aunque sea el más mínimo conocimiento previo, o sabes hacer algo que pueda diferenciarte de cualquier otro inmigrante, te aseguro que te irá muchísimo mejor en cualquier cosa que te propongas.

Existen circunstancias que te obligan a salir de tu zona de confort en contra de tus deseos, pero todas estas razones siempre tienen el mismo objetivo: mejorar a corto o largo plazo. Si te encuentras en una situación parecida, no te deprimas por tener que pausar tu vida dentro del país, porque puede que fuera de él te espere un destino muchísimo mejor. No obstante, no todo el mundo corre con esta suerte, y se arriesgan en otros territorios sin obtener los frutos que tanto deseaban. Esperemos que este no sea tu caso, pero sí lo fue, no pasa nada, las puertas de tu tierra siempre estarán abiertas para acogerte cada vez que lo necesites.

Emigrar no es la salida a todos tus problemas, mucho menos la luz al final del túnel. En algunas ocasiones podría llegar a ser una solución temporal, o la oportunidad de conseguir lo que tanto anhelas, pero siempre, SIEMPRE, será como un juego de azar. No sabes lo que te espera fuera de casa, y puede que esta idea sea más aterradora que gratificante, pero esa es la emoción que sienten los aventureros antes de iniciar un viaje. Si al final decides lanzarte al agua y explorar otras calles, ten en cuenta que lo que realmente importa al final del día son las experiencias vividas, las amistades que hiciste en el camino y lo que aprendiste antes de llegar a dónde querías estar.

Después de todo, para eso estamos aquí, para vivir a todo dar.