Hasta la persona más valiente ha vivido en algún momento la terrible sensación de la incertidumbre, de los nervios recorriendo cada parte de su cuerpo, los vellos erizados la respiración entrecortada y cualquier otra cantidad de característica. El miedo bloquea, angustia y merma la capacidad de las personas para tomar decisiones acertadas, empieza a crecer en la garganta hasta que llega a cada rincón del espíritu y sube los niveles de adrenalina, como si realmente estuviéramos en peligro. Pero, si al caso vamos, es una herramientas que viene implícita en la psiquis, pues es la única emoción que nos mantiene en pie, impulsando todos los días el ínfimo deseo que tenemos todos los seres vivos de obtener algo mejor , de salvarnos y de autosuperarnos. Entonces, siguiendo esta premisa por qué satanizamos el temor? Su única finalidad a lo largo de la historia ha sido conseguir la evolución de cada uno de nosotros.
Muchísimas personas tienden a catalogar al miedo como un sinónimo de fracaso, pero esa suposición está extremadamente lejos de la realidad. Por eso, las personalidades exitosas deben aprender a gestionar sus emociones negativas para transformarlas en combustible y así conseguir todas y cada una de sus metas. Un buen ejemplo de esta teoría es lo que se aplica en la guerra. Un buen ejemplo de esta teoría es lo que se aplica en la guerra. A los soldaos se les implanta en la cabeza la idea de no tenerle miedo al miedo, valga la redundancia, pero saben diferenciar la valentía de la temeridad. Una te lleva a la victoria, mientras que la otra puede llevarte a tomar decisiones completamente perjudicantes.
Sí , el miedo puede llegar a paralizar a las mentes más fuertes, pero también juega un papel masivo a la hora de motivar el desempeño de cualquier individuo perteneciente a una sociedad. A este dominio total de las sensaciones se le llama LIDERAZGO EMOCIONAL y debe ser la aspiración más grande de todo aquel que esté dispuesto a perseguir sus sueños. Una vez que aprecias el sabor de la primera victoria después de aprender las emociones, te das cuenta de que no existe ningún logro completamente imposible.
La gran pregunta es : Cómo se puede convertir el miedo en éxito?
Hay algunas recetas para conseguirlo? En realidad , no la hay, con mantener los pies sobre la tierra es suficiente. Hay que recordar que esta emoción es completamente emocional y todo lo que ocurra dentro de la esfera individual no tiene nada que ver con lo que pasa en el mundo real.

El truco está en saber separar el temperamento que produce este estado de shock con la personalidad que guarda cada uno en su interior, y así sacar el lado positivo de las circunstancias negativas . Por ejemplo, existen personas que trabajan mejor bajo presión , como los atletas. Están repletos de miedos hasta que escuchan el disparo en plena pista de carreras, pero saben que justo en ese momento deben abandonar cualquier sensación que no los impulse a demostrar que son los mejores en lo que hacen. Eso es lo que deberíamos aplicar todos en la cotidianidad, la perspectiva de que la vida es una competencia de atletismo, y no precisamente para averiguar quién es el más rápido, sino para saber cómo manejar una situación de estrés a nuestro favor.
Cuando las personas se enfrentan al miedo, generalmente adoptan una conducta que no los llevará a ningún lado. La estrategia más común consiste en crear barreras ficticias para evitar un daño mayor, sin embargo, ahí es donde se encuentra la raíz del problema. Piensan que esta acción protege sus necesidades y el bienestar de su personalidad, sin darse cuenta del montón de puertas que estás cerrando a propósito por el temor que les genera la incertidumbre.
Claramente, este contexto también sale a relucir en el ámbito laboral, en las empresas y en las relaciones interpersonales, pero un buen líder siempre debe saber cómo abordar el tema de la inteligencia emocional dentro de del equipo, puesto que este factor es de suma importancia a la hora de formalizar una base de lealtad, de compromiso y de respeto. Este control se puede conseguir implementando diferentes factores motivacionales, como una buena política comunicacional, transparente, directa y concisa, libre de miedos.

Si bien es cierto que las circunstancias pueden tomarse adversas, la energía que asumas es lo que determinará el resultado de tus problemas y este es el punto crucial : Si las personas saben identificar sus debilidades y sus fortalezas, podrán forjar la seguridad personal para abrirse paso en el camino del futuro.
El primer paso consiste en aprender a identificar el momento exacto en el que sientes que el miedo se está apoderando de ti, para aceptarlo y averiguar de donde proviene .
El segundo paso se trata de responsabilizarse sobre las acciones y los comportamientos que puedas llegar a ejecutar estando bajo el control de tus emociones.
Y el tercero y el último paso es el más sencillo, entender que equivocarnos no es igual a fracasar y que los errores son necesarios para el crecimiento personal, pues cada paso que das, incluso te caes, te llevarás a dónde quieres ir.
La única forma que existe de superar una cobardía es correr el riesgo. El concepto de ganar o de perder es completamente subjetivo y lo que realmente importa al final del día es la calidad personal que pueda brindar cada ser humano. No dejes pasar las oportunidades pensando que no las mereces, o que no estás preparado para ellas, porque absolutamente todo lo que llega a tu vida estaba destinado para ti.
La clave está en asumir, enfrentar y aceptar tu propio proceso, así que la próxima vez que sientas que tus emociones están tomando las riendas de tu evolución , no olvides que….
“Un hombre valiente no es el que no siente miedo, sino aquel que sabe cómo conquistarlo”
Les Abrazo
