Antes de empezar a desarrollar este tema es propio destacar el significado de la oración que reza el título. Generalmente, el término “Esposa trofeo” se usa de manera despectiva para referirse a esa hermosa mujer que va del brazo de un hombre rico, exitoso y muy posiblemente mayor. No obstante, casi todas estas acompañantes brillan por luz propia, pues en su mayoría son mujeres preparadas, profesionales, independientes, ambiciosas y mucho más deseadas que sus parejas. El trasfondo es muy sencillo: Las personas adineradas y bien parecidas suelen casarse con otras personas adineradas y bien parecidas, pero la única que lleva una cruz de suposiciones sexistas es la fémina de la relación, que siempre recibe comentarios fuera de lugar y adjetivos negativos que poco o nada tienen que ver con la elección de su marido.
Una esposa trofeo cumple con una serie de requisitos que la hacen destacar entre todas las mujeres, como una personalidad increíble, una belleza sin igual, una educación perfecta y un sentido del humor absolutamente agradable. Básicamente, podría ser la amiga, la pareja o la figura de admiración de cualquiera que se le acerque, pero cuando la sociedad empieza a percibirla como una adquisición, pierde todo su valor personal y empieza categorizarse según el valor que le den otros hombres.
Si bien es cierto que una esposa trofeo pertenece al mismo entorno socioeconómico de su cónyuge y comparten características similares, el papel que juegan dentro de la comunidad es completamente diferente. El hombre pasa a ser un líder formidable, pues las personas asumen que si fue capaz de “atrapar” una acompañante de tan magnitud, pues debe ejercer una influencia bastante significativa sobre los individuos que lo rodean. Sin embargo, la mujer pasa a un plano más servicial, como si fuera una especie de apoyo antagónico cuya única función es aumentar el estatus de su pareja.
Muchos políticos, empresarios y artistas aplican esta estrategia, la de conseguir una mujer bella, joven y talentosa que los represente de alguna manera, pero este estereotipo afecta a aquellas féminas que prefieren la compañía de un hombre mayor, independientemente de su riqueza o de su posición social. Las parejas que tienen una notable diferencia de edad siempre serán juzgadas, pero hay demasiadas vertientes de opinión al respecto, además de las diferentes caras que posee esta moneda: El hombre que quiere lucir a su mujer, la mujer que luce sin querer y las que voluntariamente acceden a llevar este comportamiento sumiso y recatado a cambio de un estilo de vida repleto de lujos, facilidades y beneficios.
Ahora, ¿Te gustaría tener una mujer como esta? ¿Aspiras que tu matrimonio sea así? Si la respuesta es sí, a continuación te dejaré una serie de pros y contras que deberías considerar antes de tomar una decisión como esta, pues no solo se trata de disfrutar del físico envidiable de una mujer hermosa, hay muchísimos otros factores en juego a la hora de escoger a la que posiblemente sea la única compañía que tendrás para el resto de tu vida. Sí, todos los hombres quieren que los miren dos veces al entrar a un restaurante, ya sea por su ropa, por su porte, por el auto en el que llegaron o por el accesorio humano que llevan colgado del brazo.
Pros:
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Mandíbulas en el piso
Es hora de aceptar que a todo el mundo le gusta ese fenómeno que ocurre cuando le presentas una persona atractiva a tus amigos, colegas y familiares. Se les cae la baba, experimentan una leve sensación de envidia y comienzan a llover los halagos. ¿Quién no quiere sentirse como el más suertudo de la sala?
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Prestigio Profesional
Llevar una esposa trofeo a una cena de trabajo hará que tu jefe tome nota sobre tu comportamiento, y empezará a preguntarse qué fue lo que hiciste para obtener a una mujer así. Después de esa velada todos pensarán que eres un hombre de acción, arriesgado, capaz y astuto, y muy posiblemente te inviten a las futuras promociones con la intención de que les enseñes algunas tácticas.
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Muy poca cantaleta
Estas mujeres están conscientes del papel que juegan en tu vida, por lo cual no tendrán demasiadas objeciones en cuanto a las decisiones que tomas, siempre y cuando no afecten ni pongan en riesgo su integridad y la de su posición socioeconómica. A ninguna de ellas le importará revisar tu celular, ni mucho menos monitorear con quien sales o lo que haces con tus amigos, y de cierta forma esto hace que la vida de cualquier hombre sea mucho más fácil.
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Las risas no faltarán
Uno de los requisitos indispensables que posee la mujer trofeo tradicional es que es indudablemente graciosa. No pretende ser algo que no es, siempre se muestra así misma de manera genuina y todo lo que hace es completamente espontáneo. Está ahí para que te veas y te sientas bien, y mientras tú te comes el mundo ella será el alma de la fiesta.
Si, si, ya sé que esto suena como un paraíso, y hasta yo quisiera tener una de esas. Te estarás preguntando entonces, ¿cuál es el problema con estas mujeres? Pero tengo que advertirte que las desventajas que posee una esposa trofeo son realmente significativas.
Contras
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Necesitan mucho dinero
Creo que ni siquiera es necesario desglosar este punto, pues con tan solo observar como lucen estas chicas puedes deducir cuanto tendrías que gastar para ir a cenar con una de ellas. Con estas mujeres el plan de ir al puesto de hamburguesas queda completamente descartado, y más te vale tener un auto acorde con lo que ella espera de ti. Los trofeos no son baratos, son elegantes y demuestran prestigio.
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Puede que la ilusión dure poco:
Una mujer así necesita de alguien que cumpla con sus expectativas, que las llene de regalos y que pueda brindarles una atención 5 estrellas, pero esto no te asegura que estará contigo para siempre, ya que existe una posibilidad realmente amplia de que se vaya con un mejor postor, con alguien más rico o con uno que luzca mejor que tú. Créeme, si ya no puedes darle lo que está esperando de ti, no dudara ni un segundo en cambiar de prospecto.
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La infidelidad está a la orden del día:
Es muy común que, al ser mujeres tan hermosas, llamen la atención de cualquier otro hombre, y es muy posible que encuentren a alguien más guapo pero con menos poder adquisitivo. Para no perder su estilo de vida se quedan con ambas opciones, y esta maldición persigue a todo aquel que posee una esposa de este calibre.
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Chismes y vergüenzas:
Claramente, las opiniones mal intencionadas nunca pueden faltar. Algunos hablarán de la diferencia de edad, otros del dinero y unos pocos sobre su intelecto, poniendo en tela de juicio la veracidad de un compromiso así, sin mencionar que la mayoría de estas mujeres poseen un raciocinio muy escaso. Un comentario fuera de lugar y toda la velada estará repleta de cejas enarcadas y risas incómodas.
¿Realmente vale la pena pasar por todo esto? Pues, la respuesta es subjetiva. Después de la angustia, el estrés y el dinero que hay que invertir para hacer feliz a una esposa trofeo, decida usted si el prestigio, el estatus y lo que diga la sociedad es tan importante.
